En el año 2008, en México, se planteaba la necesidad de reglamentar la actividad del diseño, así como los productos generados en la misma; con la misma intención que en aquellos años, publico esta entrada como base para la reflexión y discusión constructiva, y como forma de agradecimiento por el reconocimiento recibido al momento que fui invitado a generar una opinión al respecto:

Es necesario incluir un ramo específico para el Diseño...

D.I. Juan Carlos Santiago Zárate

Es necesario incluir en el Plan Nacional de Desarrollo un ramo específico para el Diseño; que proteja, fomente y desarrolle la creación y el comercio de productos, ya que no existen difusión, claridad en la legislatura en materia de propiedad intelectual o industrial, facilidades para los autores, ni certidumbre en que las instancias de protección que cuiden los derechos e intereses de creadores de innovación en el diseño.” había escrito el D.I. Juan Carlos Santiago Zárate.

Luego continuaba diciendo:

Respeto, impulso y protección.

D.I. Juan Carlos Santiago Zárate

“El estado debe garantizar al gremio nacional de diseñadores, que el trabajo que desempeñamos sea respetado, protegido e impulsado.”

El Diseñador Gráfico, Docente e Investigador mexicano Julio Frías ha escrito un par de artículos vinculados a estos temas en Foro Alfa, a los cuales podremos acceder a través de los siguientes enlaces: [Las políticas del diseño en Latinoamérica] [El diseño de una política de diseño], lo que muestra en parte la vigencia de este tema. Precisamente en el segundo artículo mencionado se habla de los avances que países como Inglaterra, Japón, Canadá, Argentina, Brasil, Colombia y Chile, por ejemplo, han tenido al respecto, haciéndose referencia también a los modelos sugeridos por John Heskett en cuanto a modelos de políticas de diseño, detallándose en el propio artículo las características de cada una de ellas.

Así, en el artículo “El diseño de una política de diseño” podemos leer:

Existen políticas que desmantelan o abandonan proyectos de promoción del diseño.

Julio Frías, Diseñador Gráfico, Docente e Investigador mexicano

Aún cuando diversos países clasifican en una o varias de las categorías señaladas, también existen casos donde nuevas políticas gubernamentales desmantelan o abandonan proyectos de promoción del diseño con el argumento de que al ser las empresas las más beneficiadas por su uso, deben ser éstas quienes junto con los diseñadores promuevan su desarrollo“.

En este aspecto, y a pesar de que pueda parecer en primera instancia una contradicción con la propia iniciativa de la que estamos hablando, siento que no en el siguiente sentido: La reglamentación de la actividad puede y debería ser implementada en todos los aspectos que beneficien la actividad del diseñador, sirviéndole de apoyo, motivación, defensa y estimulación de su actividad, pero no restringiendo o encasillándolo en denominaciones que solo terminen estratificando las distintas ramas del diseño en apartados o especializaciones inconexas, cuando en la práctica sabemos que entre muchas de sus disciplinas existe una familiaridad casi directa.

Así, en un artículo publicado en aquel momento, en la Red Latinoamericana de Diseño, y escrito por el Diseñador Industrial Jorge Montaña, se cita un texto del Diseñador Industrial brasileño Freddy Van Camp, en el cual se mencionan algunos ejemplos en los cuales el diseño queda sin reconicimiento frente a otras profesiones tales como la arquitectura o la ingeniería, dado el reconocimiento que tienen éstas, y no así el diseño como tal; luego se extiende este ejemplo a otros casos tales como la medicina y la abogacía entre otras más. También se menciona que la falta de derechos que en algunos aspectos tienen los diseñadores en Brasil no están excentas de obligaciones, todo lo cual parece “pedir a gritos” una reglamentación y dignificación de la profesión en este sentido, pero también deberíamos tener en cuenta que, a diferencia de la ingeniería, en la cual resulta casi evidente que no estaría bien esperar un cálculo estructural por parte de un abogado, así como tampoco una solución de software por parte de un médico, algunas ramas del diseño están estrechamente relacionadas, razón por la cual la segmentación de esta profesión me deja dudas en cuanto a los beneficios inmediatos o no, o en cuanto a la facilidad de su implementación de la mejor manera.

Tal vez la generación y aplicación gradual de ciertas leyes y normativas que acompañaran la evolución natural de las actividades a partir de las mismas parecería lo más razonable, hasta llegar al punto en el cual cada especialidad tuviera sus propias disciplinas y áreas de acción bien marcadas. Tal vez diferenciar las actividades “del diseño” en su definición más general, de otras disciplinas sea el primer paso.

Como citamos más arriba, el Diseñador Industrial mexicano Juan Carlos Santiago Zárate escribía en Ning:  “Es necesario incluir en el Plan Nacional de Desarrollo un ramo específico para el Diseño; que proteja, fomente y desarrolle la creación y el comercio de productos, ya que no existen difusión, claridad en la legislatura en materia de propiedad intelectual o industrial, facilidades para los autores, ni certidumbre en que las instancias de protección que cuiden los derechos e intereses de creadores de innovación en el diseño.” a lo cual adhiero completamente.

Luego continúa diciendo que: “Para ejemplificar algunas de las carencias a las que se enfrenta el diseño, dividiremos las situaciones en 3 grandes grupos: a) De los pequeños talleres; b) De los estudiantes; c) De los profesionistas del diseño” a lo que se detallaba en el propio artículo las carencias de cada uno de los sectores en México:

  • Dificultad de acceso a información y recursos,
  • Apoyos económicos poco significativos,
  • Falta de tecnologías en cuanto a la capacitación especializada,
  • Desvalorización de los productos obtenidos,
  • Falta de reconocimiento institucional a la creación de una idea o un diseño,
  • Violación de los derechos a la propiedad intelectual,
  • Recursos limitados destinados a las instituciones públicas,
  • Falta de vinculación eficaz con el sector productivo,
  • Falta de ética y de regulación normativa respecto a la propiedad intelectual,
  • Menos oportunidades a los diseñadores que carecen de un prestigio en el gremio, etc.

por mencionar algunos de los puntos citados en el artículo original, lamentablemente ya no disponible para su lectura.

A la corrección de estas carencias, a la estimulación, reconocimiento y dignificación del diseño y sus integrantes en todas sus disciplinas, es a donde se debe apuntar, y cada uno de los autores, a través de los artículos antes mencionado, lo están haciendo de alguna u otra manera. Desde aquí mi reconocimiento por el tiempo y esfuerzo que esta actividad implica.

Las gracias también por la mención y reconocimiento que se hace hacia mi persona en el artículo del Foro Sexto Eje (Ver documento en Scribd), la cual cito a continuación:

México y el Diseño

Un nuevo camino del diseño e innovación...

“Las actividades llamaron fuerte la atención en la Red Latinoamericana del Diseño y la página de Octubre digital (NR: Actualmente “Formación Gráfica“) espacio de análisis dirigido por el Diseñador Uruguayo, Plácido Luna. El maestro Diseñador Industrial Gui Bonsiepe también manifestó la importancia de enriquecer las discusiones sobre políticas públicas de diseño en Latinoamérica.”

Gracias también a todos aquellos lectores que se tomaron la molestia de llegar hasta acá. Los invito a dejar sus opiniones y comentarios sobre éste tema.

Saludos para todos!
Plácido Luna.